Skip to content
Estimado Jóse Navarro: La muerte. Me dio mucho tiempo para pensar sobre nuestra situación, gracias a tí. Ahora estoy lista a compartir mis pensamientos contigo, desde la tumba. Te echo de menos. Echo de menos quien eras. Echo de menos el hombre con quien te enamoré. Echo de menos tu cuerpo, tu alma. Me hiciste sentir cosas que nunca había experimentado. Tu toques. Tu gusto. Todo. Estuve todo lo que necesité y más. Fue la verdad cuando dije que te amé. Fuiste el mejor hombre que había amado. Nos encontramos el día en que me suponía que debía ir a la
cárcel; me salvaste la vida. Mi vida cambió ese día para siempre, en más de una manera. Me salvaste, me dió una segunda oportunidad, y encontré mi media naranja, el mismo hombre que se lo quitaría más tarde. Aprendí ese día que mi destino siempre estuvo en tus manos. Tuviste la opción de amarme, pero elegiste un camino diferente. Nunca entendiste el concepto del amor. Yo era tuyo y tú eras mía y así se suponía que debía ser; juntos para siempre en perfecta armonía, pero no entendiste el equilibrio. Yo no era tuyo para tener; no tuyo
para poseer. Eras demasiado controlador, demasiado orgulloso, demasiado obsesivo. Es tu culpa que dejé de amarte; fueron tus acciones las que llevaron a nuestra caída. Gracias a ti, nunca podrás volver a sentir mi cuerpo. Mis labios. Mis caderas. Mi pecho. Se han ido para siempre por tu egoísmo…. Ahora me doy cuenta de que acostarme con Lucas fue un error, uno que nunca me diste la oportunidad de arreglar. Tal vez no he debido acostarme con Lucas, tal vez he debido, pero de cualquier forma también me di cuenta de que no tenías derecho a reaccionar de esa manera.
¿Cómo te atreves? ¿Cómo te atreves a matar a un hombre solo porque se acostó conmigo? ¿Cómo te atreves a mentir y decir que me amas? ¿Cómo te atreves a matarme mientras todavía me dices que me amas? ¿Cómo te atreves a tocarme después de matarme? Ahora me queda claro que en realidad nunca me amaste; que no entiendes el amor. Te encantaba la idea de mi, te encantaba la idea de que yo fuera tu posesión. Cambiaste. No eres el hombre del que me enamoré. Nunca fue mi culpa. Estabas enojado porque no te quería más. Decidiste que si
no podías tenerme, entonces nadie podría. Yo podría haber sido tuyo para siempre, pero te aseguraste de que no hubiera posibilidad de eso. Yo no lo mereció Eres psicótico y nadie va a amarte. Xoxo, Carmen P.S. Espero que estés feliz en la cárcel 🙂
Looking to craft a unique vintage letter? Click here to start creating yours now.
1
2
3
4
5
While viewing the website, tap in the menu bar. Scroll down the list of options, then tap Add to Home Screen.
Use Safari for a better experience.